El día que Magrudis decidió jugar con la salud de las personas

La Mechá

Con la salud no se juega

Redacción: Yolanda López

El 16 de agosto del 2019 las autoridades sanitarias de Andalucía, notificaron un brote de listeriosis. En España, no hacía más que arrancar una serie de titulares, a cada cual más desconcertante, y porque no decirlo también...preocupante. Nos marearon con las informaciones, tanto a los medios, como a los ciudadanos, las excusas que nos regalaban los “señalados” en un idioma administrativo/jurídico, más parecido a un galimatías que a una aclaración de los hechos.

Sin embargo, varias vidas se perdieron en las diatribas que mantenían administraciones y empresa responsable.

El Ayuntamiento de Sevilla y la junta de Andalucía, en el punto de mira.

Las cifras de afectados aumentaban, en la segunda semana de julio del 2019, se habían detectado más de 200 casos de intoxicación provocada por la bacteria Listeria monocytogenes. Este microorganismo patógeno, que en personas sanas apenas puede causar efectos nocivos, sin embargo, en personas con el sistema inmunológico deprimido; ancianos, niños y mujeres embarazadas, ya que se puede transmitir al feto y causarle graves daños.

Tres muertes bajo la sombra de una mala gestión y otras siete pequeñas vidas que jamás pudieron ver la luz.

El doctor José Miguel Cisneros, director de la unidad de enfermedades infecciosas en el hospital Virgen del Rocío (Sevilla). Fue la cara visible durante esta crisis, explicaba mediante ruedas de prensa la evolución del brote de listeriosis, también declaró para los medios locales “que, por la gravedad de la infección, podía haber habido más muertes...”

La alarma estaba en marcha y sonando a todas luces, el miedo se dibujaba en la cara de los hispalenses. La marca maldita, Magrudis y su producto estrella, La Mechá, se retiraba de todos los comercios, así como de bares y restaurantes. Pero los casi 300 kilos de carne, perteneciente a este lote, ya había sido comercializado en Andalucía y Madrid, precisamente en la capital española se registró una muerte, un hombre de 59 años, fallecía por “sepsis por listeria”.

La sepsis, es la respuesta del organismo a una infección generalizada, provoca daños en los tejidos, falla orgánica y en el peor de los casos, la muerte.

El juzgado de instrucción nº10 de Sevilla, encargo a un perito veterinario que realizara un informe, este reflejaba una concentración en alimentos de listeria monocytogenes que excedía entre 3.700 y 149.900 veces el límite de contaminación máxima tolerable, según la normativa vigente y el reglamento europeo de seguridad alimentaria (REGLAMENTO (CE) No 1881/2006 DE LA COMISIÓN de 19 de diciembre de 2006).

Cuando todo parecía aclararse...

El perito también analizó muestras de las diferentes superficies donde es manipulado el alimento y dictaminó que la presencia de listeria no incumple, en este caso, la normativa vigente al carecer de límite legal para ello.

Un poco lioso ¿no? Vendría a ser algo así como que; no importa lo sucio que este el recipiente donde cocinas, si luego cueces bien el alimento...incomprensible ¿verdad?

¿Estaban exonerando al Ayuntamiento?

Aun así, el perito señaló la falta de higiene y desinfección de útiles en las instalaciones de Magrudis, que este hecho puede ocasionar una contaminación cruzada.

Contaminación cruzada es cuando el alimento se contamina por contacto con una superficie y/o recipiente.

Esto nos hablaba de unos protocolos inexistentes y una falta de supervisión por parte de las administraciones...

La jueza de instructora Pilar Ordoñez, concluía que los niveles de contaminación eran suficientes para provocar daños en las personas, por lo tanto, señalaba como indudables los indicios de criminalidad de los cinco investigados que eran el dueño de la empresa, sus dos hijos, la mujer y cuñada del empresario.

A su vez, la Guardia Civil imputa al arquitecto que diseñó el proyecto Magrudis, encontraron inexactitudes en su declaración responsable, la cual presentó al Ayuntamiento en diciembre del 2018, esta declaración daba viso de legalidad a una actividad no controlada.

En septiembre eran enviados a prisión provisional comunicada y sin fianza al gerente de Magrudis y a su hijo. Les imputa un delito contra la salud pública en concurso con tres delitos de homicidio imprudente, dos delitos de lesiones al feto con resultado de aborto y lesiones por imprudencia grave.

Por fin se veía algo de justicia e información más comprensible...todos entendimos que estos señores habían cometido una serie de delitos contra la salud publica con resultado de muerte. Pero no acaba aquí...en marzo del 2020, a petición de la fiscalía, la jueza acordó que al no contemplar riesgo de fuga ni de destrucción de pruebas, dejan en libertad a los imputados.

El seguro de Magrudis solo cubría 3.000€

Un auto firmado por la jueza a petición de la asociación de consumidores, informa que la empresa de seguros AXA se personó como responsable civil directa, respondiendo a la póliza que tenía Magrudis, contratada con la entidad, por una cantidad de tan solo 3.000€.

“FACUA considera inaceptable que no se haya solicitado la posición del resto de partes relativa a la puesta en libertad y haber tenido conocimiento por la prensa tanto de la petición de la Fiscalía como del auto de puesta en libertad, ya que el juzgado no ha realizado las notificaciones previamente a la asociación ni al resto de acusaciones”.

El defensor del paciente presidido por Carmen Flores “En este momento hay una situación dramática en la que hasta el Gobierno ha limitado la salida de presos y sus visitas y la juez pone en libertad a personas que han causado mucho sufrimiento a muchas familias”.

Al final el Ayuntamiento ha resuelto sancionar al arquitecto con 2.000 euros por las "inexactitudes y omisiones esenciales" detectadas en la dicha “declaración responsable” y con 6.000€ a la propia empresa por no tener legalización.

Tanto FACUA como El defensor del paciente, consideran que esta sanción es un insulto a las víctimas.

0
0
0
s2sdefault