Rosa, una mujer enferma de cáncer, será desahuciada por Bankia y el Juzgado de Instrucción Nº4 de Sevilla

 

La afectada ocupa una vivienda propiedad de Bankia la cual estaba desocupada y en estado de abandono en el momento de la ocupación

  • La Banca manda y la Justicia obedece

Rosa Mougón llegó a Alcalá del Río el año 2010, donde vivía con su pareja y sus cuatro hijos. Trabajaba dando clases de crochet en el Ayuntamiento por 200 euros al mes para conseguir algún ingreso, ya que su pareja estaba en situación de desempleado, y además tenía agotada todas las prestaciones.

 

La situación empeoró con la crisis, y tuvieron que vender todas sus pertenencias para poder afrontar el alquiler de la vivienda, propiedad de un particular. A ello se le sumó, el empeoramiento de salud de Rosa cuando le detectaron cáncer de útero.

 

Solicitó ayuda al Ayuntamiento de Alcalá del Río para poder hacer frente a los viajes en autobús a Sevilla para ir a las consultas, revisiones y tratamiento de quimio y radioterapia.

 

Padeciendo la enfermedad, hubo meses que no tenía ingresos y subsistían gracias a una ayuda que se le concedió de comida diaria gestionada por Cáritas y Servicios Sociales.

 

La pareja de Rosa consigue trabajo y se cambian de casa. Al año y medio ella decide separarse  por un episodio de violencia de género y se queda sola con sus hijos y una casa en alquiler. Al no poder afrontar los pagos y busco ayudas diferentes organismos pero se la deniegan.

 

Tras las reclamaciones puestas al Ayuntamiento de Alcalá del Río  por el pago tardío de sus retribuciones (atrasos de meses), prescinden de Rosa para impartir los cursos de crochet, sin previo aviso, dejando a su familia con ingresos cero.

 

Teniendo que abandonar su actual vivienda por no poder hacer frente a los pagos, ocupa una vivienda cercana, animada por los vecinos, que rompen la tapia que ellos mismo habían hecho para que no fuese ocupada.

 

Rosa se instala en dicha vivienda con sus dos hijos menores y una hija de dieciocho años embarazada sin aún haberse recuperado del todo del cáncer.

 

Llega el juicio por la denuncia de usurpación y le condenan a pagar dos euros al día durante tres meses concediéndole dos meses para abonar dicha cantidad.

 

Durante los años que la afectada ocupa la vivienda, ha intentado negociar con el Bankia un alquiler social, (alegando un escrito con sus motivos), el día 07 de abril de 2017 y apoyada por la PAH). También intenta en el Ayuntamiento de Alcalá del Río ingresar como demandante de vivienda social el 30 de octubre de 2017, el cual no tiene habilitado tal registro de vivienda.

 

Ya desesperada se dirige a la consejería de Fomento y Vivienda para inscribirse como demandante de vivienda social e  incluso a escrito al Defensor del Pueblo.

 

Rosa Mougón, aún sin recuperar de su fatídica enfermedad, es solicitada por el Juzgado de Instrucción Nº4 de Sevilla para que entregue las llaves de la vivienda ocupada y abone una multa de 90 euros, de no ser así será desahuciada por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.