Hemos vivido momentos inolvidables e irrepetibles para este mortal delante del Señor de Sevilla en su Santa Misión

Gran Poder

Él lo ha hecho todo en tres semanas. Los Pajaritos, La Candelaria y Santa Teresa. Del 16 de octubre al 6 de noviembre. ¡Tela! El Señor fuera de su basílica veintiún días no es por gusto ni cualquier cosa.

Redacción/Fotografía 

Ha removido conciencias, ha renovado la Fe, habrá sanado al enfermo, ha evangelizado a tres zonas humildes de la ciudad donde hay gente trabajadora y otras pérdidas. Estoy seguro que habrá reconducido alguna vida.

Es una talla de madera, aunque parece humano cuando se acerca a ti, y cuando se va. Tiene 401 años. Miles y miles de personas han salido a buscarle. Miles más, han llegado desde fuera para ver este acontecimiento histórico que tardaremos mucho en volver a ver, aquellos que lo vean.

Él ha hecho eso y mucho más que se ve durante el año con su labor social en Tres Barrios a través de su Hermandad del Gran Poder.

Señores políticos. Todos y cada uno de los que lo habéis portado de Traslado en Traslado en estas tres semanas de Santa Misión el resto lo tienen que hacer ustedes. Háganlo. Tres Barrios debe cambiar tras llevar una hermandad de Sevilla a su joya más preciada. Dejen por "embustera" a aquella señora que escuche en Los Pajaritos decir que "esto no va a cambiar porque venga aquí el Cristo este".

Pongan los medios necesarios para borrar del mapa una penosa estadística dentro de un gran Distrito donde se ha comprobado que "dándoles" un aliciente no ha habido ningún incidente, salvo al comienzo" de barrios denominados "sin ley".

El Señor del Gran Pode entró en su templo pasadas las 12 y media del domingo 7 de noviembre. Ha unido también a gente de diferentes razas. Ha evangelizado Sevilla.

Ha tenido música de Esperanzas en Plaza Nueva, y de Centuria Romana en Campana. Ha dejado atrás cantos gregorianos, saetas, oraciones, poesías, música celestial, fragmentos de Rafa Serna y también aplausos, silencios, susurros, llantos, lágrimas y corazones escogidos, y también remanso de paz.

El Señor ha hecho su "trabajo". Hagan ustedes el suyo, de seguridad, de limpieza, de orientación, de talleres, de empleo, de cultura, de...si ustedes lo saben. Por eso. ¡HÁGANLO! ¡AMÉN!