El Gran Poder ya está en mi barrio

Gran Poder

Este es el Gran Poder de Sevilla y el Mundo. No hay nada igual. 

Redacción 

Podrás tener tus devociones, pero lo suyo no se puede explicar. Yo lo he visto hoy en TV antes de echarme a la calle y he llorado. Y no puedo explicarlo. 

Por desconocimiento, hoy he escuchado a una señora decir que "una procesión no va a arreglar nada". Tuve que hablarle.  

La labor de la Hermandad del Gran Poder en "Tres Barrios" no es desde hoy. Hoy les ha llevado al Señor.  

Aquí fui bautizado y viví 25 años de mi vida. Entonces se podía respirar. Barrio de trabajadores humildes y pisos de cuatro plantas del antiguo Patronato de Casas Baratas. Con su zaguán y patio con escaleras. Recuerdo una inolvidable navidad de barbacoa con pinchos de cordero.  

Yo viví en un bajo de la calle Mirlo. Las ventanas de mi salón y mi habitación hacían de portería. Con 10 años me escayolaron un brazo vestido de Johan Cruyff, 9 en la espalda. 

Barrio de tertulias en las puertas hasta las 3 de la mañana cualquier verano.  

Íbamos al cine Maite, al Candelaria o al Acapulco Bahía, en la hoy Ronda del Tamarguillo a ver películas de Bruce Lee y salíamos emulando al genio de las artes marciales. O de Tarzán. Los asientos olían a betún de botas de soldados en invierno y el albero de los cines de verano eran regados, literal, con Zotal. 

Aquí pasé los mejores momentos de mi vida con mi pandilla de amigos, a muchos de los cuales conservo en esta red.  

Aquí me enamoré de una "Tere" de Parque Alcosa, éramos muy jóvenes, y ella visitaba a sus abuelos cada quince días, frente a mi bloque. Con sus padres, hermana y hermano. Era la mediana. Aún recuerdo las matrículas de los dos coches que tuvieron sus padres. Impensable para ella que yo sepa eso después de cuarenta años, ni sus apellidos, ni su dirección. No fui correspondido.  Anecdótico beso para sellar algo que no fue. Testigos más de media pandilla en los marmolillos de Polvillo que regentaba Antonio. Primer beso. Inolvidable. 

Aquí jugué al fútbol en albero a la espalda de la parroquia con las medias bajadas como mi RAFAEL GORDILLO VAZQUEZ, iba a un colegio en Nervión, y estudié Solfeo en Madre de Dios con D. Federico Parro, músico militar de Soria 9. Calle Escuadra.

Barrio de grandes artistas gitanos y payos.  

Aquí compraba sifones en Casa Arcadio o coleccionaba estampas de animales que te regalaban con un litro de Estrella del Sur, y en el kiosco de Peña compraba las de los futbolistas de aquella temporada. Siempre deseoso que dentro del sobre apareciera un último fichaje. Metían pocos para que compráramos más. 

Aquí mi madre me vestía de nazareno con 8 años para irme con mi padre de músico de la Banda de Música Maestro Tejera a la Fábrica de Tabacos el Jueves Santo. De mayor cambié el raso morado de Victoria por el ruan negro del Señor.  

Era un barrio de olores de azahar en primavera brotados entre las hojas de sus naranjos. 

Íbamos a misa los domingos a la Parroquia de la Blanca Paloma, donde el Señor dormirá siete noches, tras recibir su cuerpo en el sacramento de la Comunión en la querida Hermandad del Santísimo Cristo de la Sed, Nervión, Sevilla. La vi nacer, José Cataluña Carmona. 

Me siento muy orgulloso de aquel barrio, de procesiones de Candelaria en septiembre. 

De jugar a la Piola, al Cielo Voy, a la Raya, al Pollito Inglés, Escondite, a las Prendas...de aquel Cinexin, Scalextric o BH que los Magos de Oriente me dejaron en el pequeño salón de mi piso. 

Hoy nada es igual. 

Es un barrio de estadísticas muy tristes en toda Europa.

Hoy he tomado café en el mercado de mi barrio. A rebosar. Iba el Señor. Hacía más de 30 años que no pisaba ese suelo donde cada día compraba mi madre. 

He pasado por calles donde se han rodado películas sí, pero películas que cuentan historias desoladoras. 

Ni las hermandades, ni las entidades vecinales pueden hacer todo en el trabajo en el ámbito social, educativo, de formación, asesoramiento...Ya es mucha su CARIDAD. 

El Gran Poder ya está evangelizando en su #santamision2021. Y fíjate si es Grande que ha hecho que abra mi corazón después de ir a su encuentro. Volveré si Él quiere. No están bien las cosas de la salud. 

¡El Gran Poder ya está en mi barrio...!. ¡El resto que lo hagan los políticos...!

¡AMÉN...!