El lenguaje corporal tiene su espacio en la “Entrevista Perceptiva” de Juan Ángel Anta

Juan Ángel Anta

Este libro se convierte en una guía imprescindible, para los recién iniciados en “El arte de preguntar”. Saber si nos dicen la verdad, puede ahorrar mucho tiempo a la hora de llevar a cabo un reportaje o iniciar una línea de investigación.

Redacción: Yolanda López

Que las emociones hablan a través de nuestro cuerpo, no es nada nuevo, Charles Darwin y su constante estudio sobre la evolución de las especies, quedaría reflejado en su libro “La expresión de las emociones en el hombre y los animales”. El relevo sobre esta materia, lo tomaría Paul Ekman,

este psicólogo les puso rostro a las emociones, dio un paso más allá e hizo una lectura de aquellos pequeños gestos, que suelen pasar desapercibidos para el emisor, pero no tanto para el receptor.

Juan Ángel Anta, criminólogo y experto Formador en Entrevista Perceptiva, ha ampliado estos conocimientos, hasta llevarlos a la práctica en casos que el criminal guarda silencio, juega al engaño en los interrogatorios y llega a burlar cualquier polígrafo.

La entrevista perceptiva es una herramienta tan útil como desconocida, policías y periodistas tienen que echar mano de estos recursos, algunas veces con más acierto que otra, pero, en definitiva, saber si te están mintiendo, siempre puede dar luz a una nueva línea de investigación.

Imaginemos que estamos presenciando un interrogatorio, este se produce en un ambiente distendido, relajado, las luces se bajan un par de tonos, sobre la mesa, un vaso de agua, justo al lado, una cajetilla de cigarrillos. El entrevistador se reclina en el asiento, adoptando una postura cómoda, acto seguido, le pregunta por el tatuaje que sobresale por la manga de la camisa, y su significado; después por su acento, esta pregunta, hace volver al sujeto a su infancia, a su origen, a aquellos primeros años donde todo se graba a fuego, las emociones toman forma y parte de la personalidad.

La voz del sujeto se quiebra, pero vuelve a remontar su tono habitual, en milésimas de segundo, se recuerda a si mismo que ha de seguir siendo impermeable, no se puede permitir dejar aflorar sentimientos, él los controla muy bien, tiene una mente fría y calculadora. Lo que desconoce nuestro sujeto, es que existen alrededor de 10.000 expresiones faciales, las cuales se aglomeran en 7 expresiones básicas, creando algoritmos diferentes, es decir, la combinación de gestos y expresiones, arrojan una lectura distinta. Nada tiene que ver con los clichés de que si se toca la nariz es porque miente, o que si cruza los brazos está a la defensiva... el estudio y proceso de una entrevista perceptiva, como podemos ver, va mucho más allá.
 

Pero mejor que lo explique un experto, Juan Ángel Anta, nos habla de estas técnicas y el desarrollo de las mismas.

Y.- ¿Qué es una entrevista perceptiva?

J.A.-Es un tipo de entrevista que he desarrollado con la finalidad de obtener, en el transcurso de la misma, la mayor cantidad de información posible de la persona entrevistada, analizando tanto la comunicación no verbal como la verbal, e intentando detectar los indicios de engaño y veracidad que tengan lugar.
 

Y.- ¿Se hace uso habitual de este tipo de lectura (corporal)?

J.A.-En algunos ámbitos, es cierto que se está utilizando cada vez más porque se ha constatado la gran importancia que tiene descifrar la comunicación corporal del resto de las personas para, por un lado, entender mejor lo que nos quieren decir, y por otro lado para utilizarla nosotros en una comunicación más efectiva. No obstante, nos queda mucho camino por recorrer, y además también es cierto que hay quien utiliza algunos de estos conocimientos en entornos sensacionalistas y con poco fundamento, pero bueno, creo que esto último ocurre en casi todos los ámbitos de conocimiento.
 

Y.-Sobre los tópicos que antes he mencionado...

J.A. -Son mitos que se han establecido a lo largo de los años y que no tienen ningún fundamento científico, pero para no hacer una disertación técnica, digamos que NO EXISTE LA MENTIRA DE PINOCHO. Es decir, no hay un único gesto (por sí solo) que al hacerlo (y ser detectado por el entrevistador) indique que todas las personas están mintiendo.

Lo que sí podemos ir descubriendo, y algunos hemos descubierto, son indicios verbales, paraverbales, faciales y corporales que pueden tener lugar cuando alguien oculta información o intenta engañar, pero es un conjunto de indicios lo que nos indicará si una persona está engañando o no, no un único indicio, sin olvidar que se debe de tener en cuenta el comportamiento natural de la persona entrevistada y el contexto en el que se desarrolle la entrevista. No es fácil determinar cuando alguien está engañando, de igual forma que no es nada fácil engañar y que parezca que es verdad.
 

Y.- Sobre los polígrafos, que vemos tanto en programas de televisión, y que utilizan como reveladores de verdades absolutas...

J.A. -El polígrafo es un instrumento que mide alteraciones fisiológicas generadas por la activación emocional de la persona, como son: la presión arterial, la conductancia de la piel y el ritmo cardiaco. Presupone que cuando hay dichas alteraciones ante una determinada pregunta, la persona está mintiendo, pero una persona se puede alterar emocionalmente por diversas causas, por ejemplo: si no te gusta la persona que te está haciendo las preguntas, si piensas que no te van a creer, si te atrae sexualmente la persona que te entrevista, si te pones nervioso porque identificas la pregunta como relevante para el caso,…por estas y otras razones se alteran tanto la presión arterial, como le ritmo cardiaco como la conductancia de la piel, además claro de cuando estás mintiendo, por lo tanto no se puede saber a qué es debida esa alteración fisiológica. Esto, sin entrar a valorar el tema de las formas que hay de pasar el polígrafo, como tomar tranquilizantes y practicar relajación, entre otros.
 

Y.- Por lo que he visto en algunos documentales, ¿es más efectiva la palabra “polígrafo o máquina de la verdad? Que el propio uso del aparato, el caso Watts, el padre homicida, cuando le dijeron de hacerse la prueba, dijo antes de empezar “igual sale que miento, porque estoy muy nervioso” sin embargo, pasó la prueba del polígrafo, y el resto ya lo conocemos, condujo a la policía hasta donde había ocultado los cuerpos de su mujer y sus hijas.

J.A. -Sí, en principio se utiliza la supuesta infalibilidad del polígrafo para que algunas personas, por el mero hecho de creer que es infalible, confiesen.

De hecho, el polígrafo tiene 3 técnicas:

El test de las preguntas relevantes, RIT (Relevant/Irrelevant test)

El test de las preguntas de Control, CQT (Comparison Question Test/Control Question Test)

El test del conocimiento culpable, GKT (Guilty Knowledge Test)

En el CQT, al interrogado se le debe de convencer de que el polígrafo es infalible, algo que hasta los mayores defensores del polígrafo saben que no es cierto. Pero además, si el interrogado cree que es falible, sus respuestas pueden ser más parecidas a las de una persona culpable cuando en realidad es inocente porque un inocente que cree que el polígrafo es falible y le están haciendo la prueba del mismo, sentirá mayor temor o angustia ante la posibilidad de que la máquina falle y le considere injustamente culpable de algo que no hizo.

No obstante, como he mencionado antes, algunas veces ese mito de infalibilidad sirve para que el culpable se declare culpable o para que diga que no accede a hacer la prueba.
 

Y.- Con el caso del secuestro de las niñas de Tenerife, no hemos planteado, si es necesaria la figura de un criminólogo en casos de separaciones, donde haya habido algún tipo de acoso por parte de alguno de los dos progenitores, como el caso de Sergio, el niño asesinado por su madre en Almería.

J.A. -Los criminólogos entendemos que sí. Un criminólogo posee conocimientos que versan sobre las conductas problemáticas o delictivas, desde la perspectiva de la previsión, prevención e intervención, tanto con la víctima, como con el agresor y en el contexto social y físico en el que tienen lugar, por lo tanto, en una situación de separación en la que puede ser problemática y muchas veces violenta, el criminólogo sería una figura clave. Entre otros cometidos, podría valorar el riesgo de los menores, del hombre y/o de la mujer, y proponer medidas preventivas desde una visión criminológica.
 

Y.- También en casos de criminales reincidentes ¿sería posible evaluar la peligrosidad del individuo, una vez terminada la condena? Recordemos que en menos de dos años, saldrá en libertad Joaquín Ferrándiz, catalogado como uno de los asesinos en serie más peligroso de este país.

J.A. -Sí, desde luego. Sería posible valorar el recorrido que ha tenido un individuo a lo largo de su estancia en prisión, si la situación (personal, social, emocional, actitudinal, …) en la que sale es igual o diferente a la que entró y en base a ello valorar su peligrosidad. Hay algunos tests creados para valorar la reincidencia delictiva, pero yo además de esos tests, realizaría entrevistas a lo largo de su estancia para determinar si hay o no evolución en la actitud/emocionalidad de la persona, y si hay indicios de engaño o de veracidad en su discurso.
 

Y.-Me imagino que son incontables las entrevistas que has realizado a todo tipo de criminales ¿hay alguna que te haya “tocado”? No debe ser fácil sentarse delante de alguien, y escuchar o entrever la maldad con la que es capaz de terminar con una vida.

J.A. -No, no es fácil. Pero las que más me “tocan” son aquellas en las que se (bueno, en las que creo) que la persona que ha cometido el hecho delictivo, lo va a volver a cometer, bien por la progresión que lleva, bien porque tiene un trastorno o bien porque sabes que el entorno físico y social al que va volver le va a llevar al mismo punto de partida. 
 

Y.- ¿A quién va dirigido el libro?

J.A. -A cualquier persona que esté interesada en conocer la importancia que tiene la comunicación no verbal y verbal en nuestros discursos, pero sobre todo a aquellas personas que tengan que realizar entrevistas, bien sea para tratar con pacientes o clientes, para seleccionar personal, para saber qué ha pasado en una discusión entre chavales en un colegio o instituto, para abrir una negociación, para tomar declaración a una víctima, para intervenir educativamente en centros de menores, para…..

Y.- Háblame de “Detecta” ¿Quién y cuándo debe acudir a un gabinete de Expertos en Análisis Verbo-Corporal?
 

J.A. -Detecta somos una empresa/gabinete criminológico que nos hemos especializado en informes de credibilidad y criminológicos, e impartimos formación en Comunicación Verbo-Corporal y Detección de Engaño.

Además, somos la primera empresa europea CERTIFICADA en Periciales de Credibilidad en la norma PERSONAL VALUE & CREDIBILITY por la certificadora IMQ Ibérica, y consultores de la misma norma por AECRA.
 

Por lo tanto, a nosotros pueden acudir para:

Recibir Formación: colectivos del ámbito educativo, de bienestar social, judicial, policial, empresarial, sanitario, y terapéutico, entre otros.

Periciales y Asesoramiento: aquellas personas o instituciones que requieran un informe de credibilidad o criminológico, bien para un caso judicial (pericial), o bien para un caso privado o empresarial (Entrevista Perceptiva), por lo tanto, pueden ser particulares, abogados o instituciones públicas o privadas. 

 

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