Tres años sin Nathaly

Con el Micro al Aire - Entrevista a Alexandra Ayala

Actualización 09 Enero 2021

En el espacio de radio de la cadena AMSC, 'Con el Micro al Aire', los periodistas Milthon Robles, Fran Fernández, Olivia Cabezas y Manu Becerra, entrevistan a Alexandra Ayala, madre de la joven desaparecida, Nathaly Salazar Ayala.
 


Nathaly Salazar, a la derecha Alexandra Ayala, madre de la joven desaparecida, a la salida de los juzgados en Cuzco

La familia de la joven ha recurrido la sentencia dictada en abril a los dos únicos imputados por su desaparición

Redacción: Yolanda López

24 Noviembre 2020 

Finales de septiembre de 2017, una joven cargaba su mochila de sueños, su naturaleza inquieta, le impulsaba a conocer mundo, reencontrarse con sus orígenes, visitar Ecuador era su primer destino...volver a pisar la tierra que le había regalado esos maravillosos rasgos, esa cultura esculpida en piedra y bañada en oro, tan ansiado por conquistadores en tiempos remotos.

Nathaly Salazar Ayala, nació en Ecuador el 17 de septiembre de 1989, todavía no había cumplido los 13 años, cuando se traslada con su familia a España. Su amor por la naturaleza, la llevó a graduarse en técnico superior de deportes de riesgo en el medio ambiente, llegando a hacer practicas en una empresa organizadora de expediciones. Estudios, que ella misma se costeaba trabajando los fines de semana en locales de comida rápida, trabajo, que alternaba como vendedora en un puesto del mercado central.

 

“Así era Nathaly, vitalista, incombustible, rebosante de energía, los fines de semana practicaba senderismo y cuando podía, también paracaidismo”.

 

La mirada se enciende cuando habla de su hija, su voz se ahoga en lágrimas contenidas, Alexandra hace un esfuerzo para seguir relatando el calvario que están viviendo desde que desapareció Nathaly. Las emociones inundan nuestra conversación, el dolor se materializa en palabras que hieren cada segundo desde su ausencia.

 

Proyectos de futuro.

La joven tenia pensado comprar una casa en Quito, para luego convertirla en un hostal, pero antes necesitaba conocer bien las localizaciones sobre todo, como se gestionan las actividades turísticas en Sudamérica. En un principio iba a viajar con su hermana, Tamara, pero un compromiso laboral a última hora, lo impidió.

 

26/09/2017:

La familia guarda en la retina la imagen de Nathaly, con su equipaje perdiéndose entre la multitud, alejándose en el pasillo de embarque, mientras agita la mano para despedirse, regalando una sonrisa.

 

“La comunicación era diaria, nos escribíamos por Whatsapp, o si no, nos llamábamos. Nos iba contando donde estaba y que impresión que tenía del lugar...”.

 

27/09/2017:

Llega a Quito, está un par de semanas de reencuentro con sus familiares y luego marcha para Guayaquil, la ciudad de mil colores, salpicada por sus casas irregulares alrededor de la Capilla del cerro Santa Ana, aquella estampa le recordaba las pinturas de Gauguin. Allí conocería la paradisíaca isla de Santay, ubicada a escasos 900 metros de esta ciudad portuaria, unidas ambas por un puente basculante. Nathaly tiene oportunidad de documentarse sobre la multitud de actividades que realizan los turistas en la isla.

 

22/10/2017

Parte de Guayaquil hacia Perú, la travesía la lleva a cabo en coches de línea, tarda un día en recorrer los casi 1.500 km que la llevaran hasta Tumbes, la ciudad peruana donde se halla una reserva natural, un área protegida por el estado en la que Nathaly colaboró como voluntaria en el cuidado de animales. De allí se fue a 800km de Tumbes, concretamente a Piura (la ciudad del eterno sol) dicha  ciudad luce vestida de edificios coloniales, estos contrastan con las construcciones modernas y una majestuosa plaza de Armas, presidida por la estatua de “La Pola” una alegoría a la libertad, instalada por el presidente José Balta, siglo XIX, con motivo de la celebración del primer decalustro de independencia en Perú.

Nathaly entabla amistad con una joven que ha adquirido un inmueble y quiere convertirlo en Hostal, las dos se ponen a trabajar en la restauración del local.

Nathaly continua con su periplo, pasando por Lima, Tarapoto, Izca... hasta llegar a Cuzco.

 

“Le gustaban mucho los animales, por ella, adoptamos una perrita y dos gatitos. Siempre estaba dispuesta a colaborar con las protectoras”

 

24/12/2017:

Todos los lugares que había visitado Nathaly, la conquistaron por su belleza y diversidad natural, pero ninguno la impresionó tanto como la ciudad de Aguas Calientes en Machu Picchu, sintió como la montaña la abrazaba, su corazón se aferraba a aquel antiguo poblado Inca, la lágrimas rodaban por sus mejillas al relatar a su familia la experiencia.

 

“Nos llamó llorando, decía que la montaña la había recibido como ella quería”

 

Encontró un trabajo en Cuzco, en el Hostal Pariwuana, allí pasó las fiestas navideñas, el 31, envía a su familia un mensaje de felicitación por el nuevo año. Al día siguiente habló de nuevo para comentarles que el día 2 de enero del 2018, libraba y quería conocer lo último que le faltaba, que eran Moray y Las Salinas de Maras, una especie de puzzle natural, perfectamente encajado y formado por más de 3.000 pequeñas pozas, bordeadas de blanco con fondos marrón y crema, este maravilloso  tapiz, cubre las montañas a 42km de Cuzco. Nunca sabremos si Nathaly llego a visitar las salinas, ni tampoco Moray, a 50km de la capital Andina.

La familia esperaba uno de sus mensajes, pero con el itinerario que les había anunciado para ese día, pensaron que quizás estaría demasiado cansada y esperaron al día siguiente.

 

“Esa madrugada tuve un sueño, me levante gritando a las 5:30, desde ese momento supe que algo le había pasado a mi hija”

 

El marido y las hijas de Alexandra, intentan calmarla, le dicen que espere un poco, que ya escribirá. Pero no llegaban noticias de Nathaly, al día siguiente, la familia comienza a contactar con hostales y hoteles de la zona, pero nadie parece tener respuesta sobre el paradero de la joven.

 

Comienza la investigación. 

Después de solicitar la intervención de los cuerpos policiales de ambos países a fiscalía. Se trasladaron dos agentes españoles (una inspectora y un policía) del Equipo de Intervención Exterior de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) Central de la Policía Nacional.

La información que recabaron los diferentes cuerpos de seguridad fue que el día 2 de enero del 2018 a las 7h, Nathaly sale de su hostal en Cuzco, porque tenía previsto pasar el día en Maras-Urubamba, Coge un taxi en Ramal de Maras y entabla conversación con el conductor, este es Jainor Huilca Huaman, quien al ver el interés de la joven por los deportes de aventura, le recomienda a su amigo de la infancia, Luzgardo Pillco Amau, que era instructor en una de las atracciones turísticas del lugar. Sin apenas experiencia como monitor de tirolina, se aventuró a animar a la joven, a pesar que las inclemencias del tiempo, no hacían nada recomendable la practica de este deporte.

Jainor Huilca y Luzgardo Pillco, declarando en el juicio celebrado a principios de año
Jainor Huilca y Luzgardo Pillco, declarando en el juicio celebrado a principios de año

La confesión.

Ambos jóvenes declararon que Nathaly en su descenso en tirolina, se estrelló contra una de las torres y que perdió el conocimiento, asustado, Jainor contacto con Luzgardo, para comprobar que la joven había fallecido a causa del impacto. Decidieron elaborar una estrategia, una puesta en escena para hacer parecer que el accidente había sido producto de una borrachera. Cargaron su cuerpo en el maletero del taxi y se fueron a comprar una botella de ron, que introdujeron en su mochila, arrojándola junto al cuerpo al Vilcanota-Urubamba, uno de los principales ríos del Perú.

A pesar de aceptar su culpabilidad, nunca dijeron donde se hallaba el cuerpo de Nathaly, a la vez que fueron cambiando los testimonios, Jainor declaró posteriormente que era amigo de la joven y que pasó a recogerla el día 1 de enero para llevarla a Callaracay, un poblado indígena perteneciente a Cuzco.

La policía siempre dudó de las versiones de los acusados, no creen que fuera accidental, ni que el motivo para que se deshicieran del cuerpo, fuera que no tenían los permisos pertinentes de la atracción, ya que una vez separados en sendas celdas, sus testimonios se contradecían.

Los acusados participando en la reconstrucción policial
Los acusados participando en la reconstrucción policial

 

El juicio.

Enero 2020, los dos acusados se sientan en el banquillo, los cargos por los que son imputados son los de homicidio culposo y encubrimiento. Continúan manteniendo la versión del accidente.

En esas fechas, la familia viaja al país andino por quinta vez, se temen que los aplazamientos sufridos, sean para evitar que ellos declaren ante el juez, ya que ellos pretenden actuar como acusación particular y que la muerte de su hija, es un “feminicidio” no una muerte accidental.

 

La sentencia.

Los acusados fueron condenados a 11 años por homicidio culposo, hurto agravado y encubrimiento al haber ocultado el cuerpo de la joven. El actual abogado de la familia Salazar, ha recurrido a esta sentencia, ya que consideran que hubo “dolo” que la ocultación del cuerpo y de las pruebas, son un claro indicio de la intencionalidad y dejan de manifiesto una clara naturaleza delictiva de los hechos.

Actualmente siguen a la espera de que el Tribunal Superior de Cuzco, se pronuncie respecto a esa apelación.

*Homicidio culposo o lo que conocemos como homicidio imprudente, las penas son sensiblemente inferiores a las de homicidio doloso, en cual, el criminal busca el resultado de muerte de la victima.